Resulta interesante analizar hoy el valor de la espera, cuantificar todo aquello que hemos invertido para obtener algo a cambio, entonces, partiendo de que el tiempo, como recurso, es un intangible de alto valor y que, como dice una frase de antaño “el tiempo que se va no vuelve”, sea hace necesario valorar lo que representa el tiempo de espera en razón del resultado. Si debemos esperar mucho tiempo para obtener algo, ese algo deberá contener un valor intrínseco que en cierta medida compense ese tiempo invertido. Sucede así con el tiempo invertido para desarrollar un proyecto, agotar las etapas de planificación, desarrollo de la estrategia, elaboración del plan y las etapas de su posterior ejecución.
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